Un bar en la provincia de Treviso, el Bar Deportivo “Da Mu”", en Castillo Godego, lanzó una iniciativa inusual: introducir una multa para los clientes que dicen malas palabras. La idea surgió con la intención de proteger a los niños del lenguaje ofensivo de algunos clientes.
La iniciativa surgió de Camilla, de 28 años, hija del dueño del bar, Daniele Muledda. Después de regresar de unas vacaciones en Cerdeña y presenciar cómo un cliente insultaba a una madre con niños, Camilla decidió que ese comportamiento no debería tolerarse en presencia de niños. Fue entonces cuando se le ocurrió la idea de imponer una tarifa simbólica a quienes juren dentro del establecimiento.
El propietario, Daniele Muledda, explicó que los clientes aceptaron bien la medida, sin quejas importantes. Dijo que la mayoría entendía la importancia de mantener un ambiente respetuoso, especialmente cuando hay niños presentes.
“Estamos muy satisfechos, todos lo aceptaron bien y nadie se quejó de este cargo adicional para quienes juran”, declaró el propietario. “En la región del Véneto esto se escucha a menudo y no es agradable que también haya niños escuchando. Entonces, en broma, pensamos en formalizar esta multa”, concluye Muledda.

La tarifa por jurar funciona de la siguiente manera: Se cobra 1 euro por una mala palabra, 2,5 euros por tres malas palabras e 5 euros por una mala palabra considerado “de autor”. Además de fomentar un entorno más civilizado, el dinero recaudado se donará a organizaciones benéficas locales.
Según el ranking de Preply, una plataforma de aprendizaje de idiomas, Veneto es la región donde la gente Más malas palabras en Italia..







































