La aprobación del nuevo tarifa de 600 euros La nueva tarifa para los trámites de ciudadanía italiana, ya en vigor, ha generado acalorados debates y decepciones. ¿Quién inventó la idea de cobrar una tarifa por solicitante? En una apuesta informal, analizamos a los principales sospechosos.
Giorgia Meloni: una candidata improbable
La primera ministra Giorgia Meloni parece una candidata improbable. A pesar de liderar el gobierno, ha afirmado varias veces que prefiere evitar cambios en la ley de ciudadanía.
Sin embargo, como político experimentado, sabes que reforzar los fondos públicos con dinero extra nunca es mala idea.
Matteo Salvini: ley intocable
Otro nombre en liza es Matteo Salvini. Conocido por sus posturas firmes, el viceprimer ministro también ha defendido que la legislación sobre ciudadanía no necesita cambios.
Si tuviera que sugerir algo, sería control de la inmigración, no aumentos de impuestos.
¿Salvatore Laganá?
La partida empieza a calentarse con Salvatore Laganà, que dejó la presidencia de la Corte de Venecia a finales de diciembre. Es posible que haya terminado su carrera pública con un legado controvertido: el impacto de las nuevas tasas de ciudadanía.
Laganà criticó, en entrevistas recientes, el elevado volumen de procesos de ciudadanía, especialmente en el Véneto, y defendió -en los distintos eventos en los que participó- cambios en la legislación para contener la sobrecarga en tribunales y municipios.
Su salida del cargo no alivia las sospechas sobre su papel en la discusión de las nuevas tarifas. Un fuerte sospechoso.
Antonio Tajani: el favorito
El viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, es el principal sospechoso. Bajo su gestión, los consulados italianos ganaron protagonismo (por ineficiencia y reglas más estrictas), y fue su propuesta la que busca limitar la ciudadanía e implementar la jus scholae.
Tajani tiene la trayectoria, la posición y quizás la motivación para sugerir un aumento de las tasas.
Independientemente de quién sea el verdadero "padre de la idea", el aumento de las tasas es una realidad que ya pesa mucho en los bolsillos de los solicitantes. En tribunales, municipios y consulados, el coste de obtener la ciudadanía italiana nunca ha sido tan alto.
Y, como en el fútbol, cada uno elige a su favorito en el grupo de culpas.







































