O Corte de Florencia ciudadanía italiana reconocida jure sanguinis Esto aplica a los solicitantes que intentaron programar citas consulares antes de la fecha límite establecida por el Decreto Tajani, pero se encontraron con una sobrecarga de trabajo en los servicios consulares. La decisión se emitió el lunes 22 de junio de 2026.
El fallo se suma a otros que ya han estado protegiendo a los descendientes en la misma situación. En mayo, el El Tribunal de Apelaciones de Reggio Calabria reconoció la parálisis de los consulados en Sudamérica como un hecho bien conocido.Ahora, un tribunal de primera instancia adopta el mismo criterio.
El recurso fue presentado ante el tribunal el 28 de marzo de 2025, ya en virtud de la nueva legislación. (Decreto-Ley 36/2025, convertido en Ley 74/2025)La norma, en vigor desde el 29 de marzo, restringe el reconocimiento automático de la ciudadanía para quienes nacieron en el extranjero y poseen otra nacionalidad.
Sin embargo, la ley protege a quienes presentaron su solicitud en los consulados o en el municipio correspondiente antes de las 23:59 del 27 de marzo de 2025. Según el juez, lo importante es haber actuado a tiempo: «la conducta que la norma busca premiar es la iniciativa del solicitante, no el resultado del proceso burocrático».
La ineficiencia del consulado no puede definir el derecho.
El juez entendió que los repetidos intentos de concertar una cita, frustrados por la falta de disponibilidad, equivalen a una solicitud formal. Enumeró las situaciones que no pueden perjudicar al solicitante: «agotamiento del sistema de citas, falta de respuesta a las comunicaciones, suspensión de los servicios».
El fallo también citó la propia defensa del Estado en el juicio ante el Tribunal Constitucional, que reconoció que la acumulación de solicitudes, "especialmente en Sudamérica", era la causa de las largas listas de espera. Según el tribunal, condicionar un derecho fundamental a la ineficiencia administrativa contradice la lógica de la ley.
El Ministerio del Interior no se defendió en el proceso y el tribunal lo declaró en rebeldía. Finalmente, declaró a los demandantes ciudadanos italianos, ordenó su inscripción en el registro civil y condenó al ministerio al pago de 1.452 euros en concepto de costas judiciales.
El abogado que presentó la demanda... Isabel De Lima Considera que el resultado fortalece a quienes quedaron excluidos por fallas del sistema. "Esta sentencia representa un precedente importante en el escenario posterior al Decreto Tajani y a la Sentencia n.º 63/2026 del Tribunal Constitucional, reforzando la protección de los descendientes que se vieron impedidos de ejercer sus derechos debido a la sobrecarga y la ineficiencia de los consulados italianos", afirma.



































