El Producto Interno Bruto (PIB) de Portugal creció un 1,9% en 2024, el doble de la media de la Unión Europea del 0,8%. Entre los factores que impulsan esta evolución está la creciente participación de trabajadores extranjeros, especialmente brasileños. Como una gran proporción de inmigrantes están en edad de trabajar, satisfacen la demanda de mano de obra, impulsan el consumo y refuerzan los ingresos de la Seguridad Social.
Según el economista Eduardo Velho, de Equador Investimentos, por cada punto porcentual adicional de contribuciones de los brasileños a la Seguridad Social, el PIB portugués crece 0,23 puntos en dos años. “Si los brasileños contribuyen más es porque están empleados y consumiendo, lo que dinamiza el comercio minorista y la economía”, explica.
Fuerza creciente
Datos del Ministerio de Trabajo, Solidaridad y Seguridad Social indican que 322.570 brasileños están empleados formalmente en Portugal, lo que representa el 38,7% de los trabajadores extranjeros y casi el 7% del total de empleados en el país. Entre 2021 y 2024, las contribuciones de estos inmigrantes a la Seguridad Social crecieron casi un 200%, alcanzando los 1,37 millones de euros (8,2 millones de reales) el año pasado.
Se espera que este crecimiento continúe con la regularización de 400 mil solicitudes de permiso de residencia por parte de la Agencia de Integración, Migración y Asilo (AIMA), de las cuales la mitad son de brasileños. Sin documentación oficial, muchos inmigrantes no pueden contribuir formalmente al sistema de seguridad social, pero aun así impulsan el consumo.
Sostener la economía
La importancia de la La inmigración brasileña en Portugal Se refleja en el aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social, que pasaron del 32,8% al 37,6% entre los extranjeros en los últimos cuatro años. En total, pasaron del 2,28% al 5,31%. “Los inmigrantes son fundamentales para la sostenibilidad del sistema de seguridad social”, destaca Velho.
El economista José Marques da Silva, de la Cámara de Comercio e Industria de Portugal en Río de Janeiro, confirma el impacto positivo de los extranjeros en la economía portuguesa. Destaca que los trabajadores inmigrantes cobrarán aún más relevancia en el futuro, sobre todo teniendo en cuenta el envejecimiento de la población local.
“Portugal tiene una de las tasas de envejecimiento más altas de Europa. Muchos inmigrantes procedentes de la Unión Europea están jubilados, mientras que los brasileños llegan en edad de trabajar y contribuyen eficazmente al mercado de trabajo y a la Seguridad Social”, explica Marques da Silva.
Regularización y crecimiento
Para él, la rapidez en la legalización de los inmigrantes es esencial para maximizar los beneficios económicos. “Con más de 400 mil procesos pendientes, el retraso en la regularización impacta la actividad económica. Un sistema eficiente garantizará mayor seguridad jurídica a los trabajadores y mejores previsiones para la economía”, concluye. (Con información de Público)



























































