Se iniciaron las obras del Museo Nacional de la Emigración Italiana en Génova. "Uno lugar de memoria, inclusión y democracia.
La apertura está prevista para los primeros meses de 2022, y los organizadores esperan contar con la presencia de jill jacobs Biden, una Primera Dama de los Estados Unidos. Tiene orígenes italianos.
Con un coste de 5,3 millones de euros (36 millones de reales), el museo está siendo construido en el antiguo edificio Commenda di San Giovanni di Prè, desde donde cientos de miles de italianos partieron hacia Brasil, por ejemplo. En este edificio, cada piedra habla de la memoria de los emigrantes.
“Un proyecto importante para la historia, la cultura y el turismo. Génova desempeñó un papel estratégico en la historia de la emigración italiana gracias a su puerto”, afirma Marco Bucci, alcalde de Génova.
El museo constará de tres plantas donde el hilo conductor será “superar el aburrimiento.
Los visitantes podrán conocer las historias de quienes partieron, los motivos que los llevaron a hacerlo y los símbolos del viaje. Será una experiencia “en su lugar”, destacó Piero Campodonico, director de Museo del Mar de Génova. "Queremos que el visitante se ponga en el lugar del emigrante".
Emigración italiana: de 1870 a 1970
“Nos centramos en el período de 1870 a 1970. Porque en ese tiempo casi 27 millones de personas pasó por aquí. 27 millones de historias”, dice Campodonico.
El itinerario expositivo estará salpicado de autobiografías, diarios, cartas, fotografías, periódicos y canciones que acompañaba a los emigrantes.
Las distintas “estaciones” que componen el recorrido pueden “hablar” de distinta forma según la persona que se acerque. Esto es gracias a un mecanismo de registro en la entrada que le permitirá calibrar idiomas, historias y documentos en función de la persona específica que realiza el viaje.
Entre las curiosidades que presenta la exposición se encuentra “Sala Mundial”, un gran planetario para contar que los italianos no sólo partieron hacia Estados Unidos, América Latina y Australia, sino hacia el mundo entero.
El Museo Nacional de la Emigración Italiana también contará con salas de debate “360 grados” y una ludoteca.
También estará el Memorial da Emigración: un planisferio en cuya parte superior cuelgan hilos rojos, que representan la sangre derramada por muchos emigrantes involucrados en tragedias, por ejemplo.
La conflictiva inmigración interna y actual también tendrá espacio: “porque la historia de la emigración nunca termina“, concluye Campodonico.







































