En 1993, Sebastião Salgado inició su viaje fotográfico, físico y existencial en la galaxia de las migraciones: en seis años, el periodista brasileño recorrió cuatro continentes con obras que captan salidas y llegadas, y campos de refugiados donde millones de personas viven un destino incierto.
Desde entonces, el mapa del mundo parece transformado, pero el éxodo de poblaciones enteras es muy actual, y las condiciones de los refugiados o migrantes representan un escenario que adquiere dimensiones cada vez más globales.
Con motivo del Festival de las Culturas, las fotografías de Salgado estarán expuestas, entre este viernes (22) y el 2 de junio, en el Museo de Arte de Rávena (MAR), en Italia.
A través de 180 fotografías, la exposición “Éxodo – Humanidad en movimiento”, comisariada por la esposa del artista, Lélia Wanick Salgado, se compone de varias secciones de carácter geopolítico.
La nueva ley será ahora revisada por los tribunales de la Unión Europea. Además, existen precedentes europeos que refuerzan la defensa de los descendientes.
- Se abre un nuevo frente legal
- Todavía se pueden presentar demandas.
- Análisis individual de su caso.
El primero, “Migrantes y refugiados: el instinto de supervivencia”, trata especialmente de las motivaciones comunes de los refugiados: la pobreza y la violencia, el sueño de una vida mejor y la esperanza.
El segundo, “La tragedia africana: un continente a la deriva”, se centra en el trauma del sufrimiento y la desesperación de personas marcadas por la pobreza, el hambre, la corrupción, el despotismo y la guerra, aunque África es un continente con una historia tan importante para la humanidad.
El tercero, “América Latina: éxodo rural, desorden urbano” narra una parte del mundo marcada por la migración de decenas de millones de campesinos, impulsados por la pobreza, hacia zonas urbanas como Ciudad de México y São Paulo, rodeadas de barrios marginales.
La sección “Asia: la nueva cara urbana del mundo” se centra en el éxodo masivo de la pobreza rural a la creación de megalópolis donde los inmigrantes viven en condiciones precarias, aunque creen haber dado un paso hacia una vida mejor.
Para cerrar la exposición, hay una sala dedicada a retratos de niños, que representan decenas de millones más que se encuentran en comunidades, campos de refugiados y asentamientos rurales en América Latina, África, Asia y Europa. (Reuters).







































