El juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Gilmar Mendes, afirmó el lunes (24) en Roma, Italia, que las democracias están bajo ataque en diferentes partes del mundo. Según él, esta situación requiere vigilancia institucional y cooperación internacional. "Hay una crisis global de la democracia", afirmó.
Se emitió la advertencia. durante una conferencia en la Universidad Roma TreEl evento, promovido por el Instituto Brasil-Italia (Ibralia), en colaboración con IDP y Serafim Consultoria, continúa este martes y reúne a autoridades y expertos para discutir los desafíos que enfrenta el Estado de derecho frente al populismo y el extremismo.
Gilmar Mendes destacó la importancia del intercambio entre ambos países. «Un diálogo institucional entre Brasil e Italia es sumamente productivo». Considera que es necesario compartir experiencias en la lucha contra el autoritarismo.
Presión sobre las instituciones
Durante la conferencia, el ministro brasileño afirmó que las democracias consolidadas se ven puestas a prueba por movimientos que promueven la polarización política y desacreditan a las instituciones. Mencionó los ataques al poder judicial, la prensa y el sistema electoral. «La ofensiva es sistemática contra los pilares de la democracia liberal».
Al comentar sobre el papel de las Cortes Supremas ante estas amenazas, Gilmar Mendes fue enfático: «Las Cortes Supremas siempre son los primeros blancos en este escenario ya conocido. Les corresponde contener el autoritarismo y defender la Constitución».
También revisó momentos recientes de la política brasileña, clasificando a Brasil como un caso observado por otras naciones. Según el ministro, el país atravesó una fase de tensión institucional y respondió con firmeza. "Una confrontación con un gobierno populista" y un intento de ruptura democrática fueron, dijo, superados con el apoyo de las instituciones.
La Constitución como escudo
Presente en el evento, el jurista italiano Luigi Ferrajoli también llamó la atención sobre los riesgos contemporáneos para el orden constitucional. En su discurso, señaló el auge de los discursos irracionales y anticientíficos. «La irracionalidad está presente en la sociedad y en la política. Lo vimos en el negacionismo durante la COVID-19 y lo vemos hoy en el movimiento contra el cambio climático».
Ferrajoli también criticó el papel destacado de los emprendedores tecnológicos en los procesos políticos, sin ningún tipo de control democrático. El jurista calificó este movimiento como una peligrosa desviación de la lógica institucional. «La garantía de la Constitución es ineludible para evitar catástrofes».
Al finalizar la conferencia, ambos abogaron por una mayor cooperación entre los países democráticos y acciones concretas para proteger las instituciones. Gilmar Mendes concluyó destacando que el intercambio de experiencias entre Brasil e Italia contribuye al fortalecimiento del Estado de derecho. «Es presentando experiencias de enfrentamiento al autoritarismo que las democracias finalmente podrán resistir».







































