Italia quiere incluir la ópera en la lista del patrimonio inmaterial de la UNESCO. Según sus defensores, el reconocimiento daría un impulso fundamental al relanzamiento de Belcanto, con la organización de festivales, programas de formación específicos en las escuelas, la creación de un “Día Mundial del Canto de Ópera” y un premio internacional.
La esperanza es que, el próximo diciembre, el La Unesco Decidir incluir el canto operístico, una forma de teatro hecha de música, en la lista del patrimonio cultural inmaterial que debe protegerse en todo el mundo.
“Hicimos lo mejor que pudimos, nuestro expediente es del más alto nivel y no podría ser diferente, ya que nuestro país tiene el mayor número de sitios y bienes del patrimonio de la UNESCO”, garantizó el Subsecretario de Cultura. Lucía Borgonzoni, en una entrevista con Mensajero.

Una comunidad de 30 mil profesionales y practicantes
La ópera tiene sus raíces en el centro de Italia en el siglo XVII, para luego “expandirse por toda la península y posteriormente en el extranjero” gracias a la fama internacional alcanzada por artistas y compositores italianos quien dio a la humanidad grandes obras maestras.
Históricamente, ha desempeñado una “función de agregación social” mediante el hábil entrelazamiento de habilidades musicales y literarias.
Hoy en día, entre conservatorios, academias musicales, teatros históricos y fundaciones lírico-sinfónicas, el canto de ópera italiano representa una comunidad de más de 30 mil profesionales y practicantes – incluidos cantantes, profesores, académicos, historiadores, compositores, directores de orquesta, musicólogos, directores, escenógrafos, amantes y entusiastas de la música, directores de coro, trabajadores cualificados y estudiantes.







































