A partir de octubre de 2024, será posible descubrir el Cerdeña a pie, lentamente, desde las costas hacia el interior, de norte a sur y hacia el centro por ocho caminos: la mina de Santa Bárbara, 100 Torres, Santu Jacu, Sant'Efisio, São Jorge, Franciscano, dos Beatos, y la Vía dos Santuarios.
Los senderos permitirán al turista admirar nurages (edificios típicos de la región desde la Edad del Bronce), ermitas (donde viven o vivieron ermitaños, gente “aislada del mundo”), iglesias, yacimientos mineros y arqueológicos, calas, bosques, pueblos, hermosos paisajes extraordinarios; y la isla con su identidad, su patrimonio natural, arquitectónico, enogastronómico, histórico, religioso y cultural.
Para hacer accesibles los itinerarios y permitir un paseo cómodo y seguro, la región de Cerdeña ha destinado 3,5 millones de euros, procedentes del Fondo Único Nacional de Turismo (Funt) del Ministerio de Turismo.
Los recursos se invirtieron en infraestructuras para la red de ocho caminos ya existentes en Cerdeña, que suman 3,5 kilómetros, 180 etapas, ocho destinos de peregrinación, 16 sitios franciscanos y 220 comunidades.
Renovados y equipados, los senderos se inaugurarán entre el 1 y el 5 de octubre, con motivo de la tercera edición del proyecto “Caminamos en Cerdeña”, un plan de red de “turismo lento”. Uno de los objetivos es fomentar la estancia en todas las estaciones del año, respetando al máximo los principios de sostenibilidad.
Más de 100 estructuras de alojamiento participan en la acogida de los excursionistas: pensiones, hoteles, pensiones y espacios de conventos ubicados estratégicamente en las etapas de los senderos y cuestan, en promedio, 40 euros la noche (216 reales).
También hay facilidades en lo que a alimentación se refiere, con bares, restaurantes y establecimientos para potenciar también el sector agroalimentario.
La iniciativa también se centra en el Jubileo 2025, que se espera que atraiga a Italia a 30 millones de peregrinos procedentes de todo el mundo. (Reuters)







































