Superados los obstáculos para definir a los presidentes de la Cámara y del Senado, el futuro Primer Ministro de Italia, Giorgia Meloni, quiere acelerar las negociaciones para la formación del nuevo gobierno, que tomará posesión este mes.
“No hay tiempo que perder, Italia necesita un gobierno que trabaje rápidamente“, dice Meloni con insistencia. Una certeza parece ser Giancarlo Giorgetti, un aliado cercano de Matteo Salvini y exponente del partido ultraderechista Liga, en el Ministerio de Economía.
Antonio Tajani, coordinador nacional del partido conservador Forza Italia (FI), es el más buscado para el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde daría un tono proeuropeo al mando de la diplomacia italiana – Tajani ya presidió la Unión Europea Parlamento.
Sin embargo, Meloni no olvida el boicot a FI y a su líder, Silvio Berlusconi,, a la elección de Ignazio La Russa como presidente del Senado. La relación entre el futuro primer ministro y el ex primer ministro ha empeorado en los últimos días, incluidas acusaciones de “arrogancia” por parte de Berlusconi.
Se cree que la FI podría perder espacio en el futuro gobierno, en beneficio de la Liga de Salvini. Los Hermanos de Italia (FdI), el partido de Meloni, deberían ocupar los ministerios de Defensa (Adolfo Urso) y Desarrollo Económico (Guido Crosetto).

La Liga, gracias al eje reforzado entre Salvini y Meloni, puede quedarse con seis carteras, entre ellas Economía (Giorgetti), Agricultura (Gian Marco Centinaio), Reformas (Roberto Calderoli) e Infraestructuras, que irían al ex Ministro de la Interior mismo. “Estoy disponible, sé de lo que soy capaz”, afirmó Salvini el pasado viernes (14).
La FI podría tener un número similar de ministerios, pero sin incluir a los senadores que lideraron el boicot a La Russa. Entre los enumerados se encuentran Anna Maria Bernini (Universidad), Paolo Zangrillo (Salud) y Alberto Barachini (Cultura). (Manejar)







































