En los últimos meses, el debate en torno a la ciudadanía ius soli en Italia se ha intensificado y la izquierda política lo destaca como un tema central en su agenda. Sin embargo, un análisis detallado de los datos revela una perspectiva sustancialmente diferente a la que se ha informado ampliamente.
Gabriele Alberti, periodista de periódico Secolo d'Italia, presentó recientemente un análisis revelador que desafía la narrativa predominante.
“Caballeros, el ius soli Es un problema falso. El gran caballo de batalla del Partido Demócrata y de toda la izquierda no es necesario, es pura propaganda. La razón está en los números, que son imparciales y no apoyan a ninguna facción política”, comienza el artículo.
Según Alberti, el ius soli, o derecho a la tierra, se ha promovido como una solución crucial a los problemas de ciudadanía en Italia, especialmente en la izquierda. Sin embargo, sostiene que esta narrativa es un “falso problema”, una mera estrategia de propaganda política que carece de fundamentos sólidos.
Basa su argumento en datos concretos, destacando cifras recientes de Eurostat que revelan una realidad diferente a la que pintan los políticos de izquierda.
Según Alberti, los datos indican que Italia es, de hecho, el país europeo que más ciudadanía concede, desafiando la idea de que el país es reacio a la integración y a conceder derechos a los inmigrantes.
“Las cifras desenmascaran la letanía del Partido Demócrata. Dígaselo a la Secretaria Elly Schlein, que hace apenas unos días volvió a la carga: "Es una vergüenza que todavía se niegue la ciudadanía a quienes nacieron y crecieron en Italia, porque es su hogar". Palabras copiadas de todos los líderes democráticos que dejan pasar la narrativa de una Italia fea y malvada que no concede la ciudadanía a nadie. Pero los números muestran que la realidad es muy distinta”, dice en otra parte del artículo.
Señala que en 2022, más de 213.000 personas de origen migratorio adquirieron la ciudadanía italiana, un aumento significativo en comparación con el año anterior.
Además, señala que el porcentaje de residentes con ciudadanía no italiana que se han convertido en italianos está por encima de la media de la Unión Europea, lo que demuestra que la narrativa de una Italia cerrada a la inmigración no se corresponde con la realidad.
En 2022, principalmente personas de Albania (38 mil), Marruecos (31 mil) y Rumania (16 mil) adquirieron la ciudadanía italiana. Estos tres países representan el 40% del total de adquisiciones.
En cuarto lugar está Brasil (11 mil), seguido de India, Bangladesh y Pakistán, que en conjunto registraron 20 mil nuevas adquisiciones. En términos relativos, se registraron aumentos significativos en comparación con 2021 para argentinos, brasileños, moldavos y ucranianos (donde la adquisición de ciudadanía se duplicó con creces).
Alberti tampoco duda en enfrentarse directamente a la retórica de la izquierda italiana, que insiste en la necesidad de ius soli como una cuestión de justicia social. Destaca que los líderes políticos del Partido Demócrata repiten la misma narrativa de una Italia hostil a los inmigrantes, ignorando los hechos que demuestran lo contrario.
Al presentar estas cifras y análisis, Alberti desenmascara la estrategia política de la izquierda italiana, demostrando que la ius soli no es el problema crucial que dicen que es. En cambio, sugiere que la izquierda está utilizando esta cuestión como una distracción de cuestiones más apremiantes que enfrenta, como la crisis económica y la falta de liderazgo.
Números de EuroStat
En total, en 2022, 989.940 personas en la Unión Europea adquirieron la ciudadanía del país en el que viven, con un aumento de aproximadamente el 20% (+163.100) respecto a 2021, según datos recientes de la eurostat.
La mayoría de las nuevas ciudadanías (en números absolutos) fueron concedidas por Italia (22% del total de la UE), seguida de España (181.581 ciudadanías, equivalente al 18% del total de la UE) y Alemania (166.640 ciudadanías, 17% del total de la UE). total).

Italia también registró el mayor aumento de ciudadanías concedidas a residentes con CNI en 2022 respecto a 2021: +92.200, frente a +37.600 en España y +36.600 en Alemania.
Sin embargo, los mayores descensos se observaron en Francia (-15.900), Países Bajos (-9.300) y Portugal (-3.700).







































