El presidente de Conferencia Episcopal PortuguesaDom José Ornelas declaró que la propuesta de Ley de nacionalidad presentada por el Gobierno "No es racional", dijo, argumentando que los inmigrantes integrados en Portugal deberían recibir un trato igualitario ante la ley.
En una entrevista con la Agencia Ecclesia, publicada este sábado (11), la persona encargada de Iglesia católica en Portugal Afirmó que la Constitución no permite ciudadanos con derechos incompletos. Según él, la pérdida de la nacionalidad, en los términos analizados, no respeta este principio.
«Un ciudadano que ha llegado de otras latitudes y otras culturas, que es aceptado en nuestro sistema político y se integra en él, también debe ser tratado con justicia. No existen ciudadanos a medias. Nuestra Constitución no contempla ciudadanos con la mitad de los derechos y otros que los pierden. Si alguien incumple con lo que le corresponde como ciudadano, debe sufrir las consecuencias, como cualquier otro ciudadano. Si le corresponden sanciones, debe asumirlas, pero no pierde su nacionalidad por ello. No es racional», afirmó el obispo Ornelas.
El presidente del CEP reconoció, sin embargo, la necesidad de regular la inmigración. Según él, este control también es importante para proteger a los propios inmigrantes de las redes criminales que se aprovechan de la vulnerabilidad de quienes llegan al país.
El obispo argumentó que el Estado debe regular la política de apertura, pero también garantizar una acogida y unos trámites adecuados en un plazo razonable. Afirmó que aún queda mucho camino por recorrer para que los inmigrantes se sientan plenamente ciudadanos en Portugal.
“Sabemos que se ha producido una transformación de los organismos que controlan todo esto, lo cual lleva tiempo, y se han logrado algunas mejoras, pero aún queda mucho camino por recorrer para que quienes son acogidos tengan la posibilidad de sentirse ciudadanos de pleno derecho y no solo a medias.”
Críticas respecto a la falta de "racionalidad y humanismo".
Sin prejuzgar la constitucionalidad de la propuesta, Dom Ornelas afirmó que esta valoración corresponderá al Tribunal Constitucional. Aun así, señaló que el debate carece de "racionalidad y humanismo".
“El Tribunal Constitucional decidirá”, señaló el funcionario, antes de argumentar que una sociedad pierde la razón cuando no logra garantizar la justicia para todos.
Populismo y voto de protesta
En la entrevista, también comentó sobre el cambio en panorama político y parlamentario en Portugal Desde que asumió la presidencia del CEP en 2020, según él, este proceso está vinculado a una desilusión con las políticas que no abordan los problemas reales de la población.
“Existe una desilusión con la implementación de políticas que se olvidan de estar entre la gente, con un centralismo que a menudo se lleva a cabo sin tener en cuenta el trabajo que se exige a los municipios más cercanos a la población, y a los que no se les dan los medios para hacerlo”, critica.
En referencia al auge del populismo, el presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa afirmó que este discurso no busca la justicia, sino resultados electorales.
El populismo presenta un remedio que nada tiene que ver con la enfermedad. El problema del populismo es que no busca una solución justa; busca una solución que gane votos, adaptada para resolver una realidad, pero no con el objetivo de encontrar justicia para todos.






































