Programa de captación de nuevos residentes recibe más de 1000 llamadas en 24 horas
La oferta es tentadora: 700 euros (unos 3,1 reales) al mes, durante tres años, para quien quiera vivir en la región de Molise, situada en el sur de Italia.
Con la intención de atraer nuevos residentes, el gobierno local ofrece un incentivo económico a los interesados.
La respuesta fue inmediata. En 24 horas, el teléfono del despacho de Antonio Tedeschi, consejero regional de Molise, sonó más de 1.000 veces. “Hubo una avalancha de llamadas con solicitudes de información provenientes de Brasil, de brasileños residentes en Italia y de Estados Unidos”, dijo.
Pero, para ello, el gobierno requiere una contrapartida de los nuevos residentes: comprometerse a invertir, abrir un negocio en la región y vivir en un lugar de menos de 2 mil habitantes.
Sigue siendo necesario tener la ciudadanía europea. «No quiero echar por tierra sus esperanzas, sobre todo las de los brasileños, pero para soñar con una vida tranquila aquí, se necesita un pasaporte europeo o una visa de residencia comunitaria», explica Tedeschi.
El 16 de septiembre, el gobierno publicará en Internet el aviso con todas las informaciones para aquellos interesados en echar raíces, durante al menos 5 años, en una de las 106 ciudades de menos de 2 habitantes de la región de Molise.
El candidato tendrá 60 días para registrarse acompañado de un proyecto de inversión empresarial en la región, requisito obligatorio para acceder al beneficio de 700 euros mensuales durante tres años. “Las propuestas serán evaluadas por una comisión. Y también habrá un seguimiento constante para comprobar si las actividades abiertas funcionan con regularidad”, advierte el consejero autonómico.
Conocida por sus montañas y colinas, la región de Molise, la segunda más pequeña del país, es una de las más afectadas. En los últimos 20 años, la población ha caído de 320 a 305, según datos del censo demográfico del Istituto Nazionale di Statistica (Istat), el organismo estadístico del gobierno.
“No hay nada más triste que ver que tu propio territorio pierde a su gente. Por eso, cuando asumí el cargo, hace un año y medio, decidí proponer un plan para aumentar el número de habitantes de las ciudades, atraer inversores y crear empleo”, comenta Antonio Tedeschi, elegido miembro del consejo regional por un partido de centro. coalición de derecha. “Nací en Filignano, que hoy tiene 700 habitantes y en 1990 tenía más de 3.000 habitantes”.
El descenso de la población no es un fenómeno reciente en el sur de Italia. El flujo migratorio hacia ciudades del norte como Milán, Turín y Roma es intenso, especialmente entre los jóvenes que buscan mejores oportunidades laborales y de vida.
La estrategia de pagar a los ciudadanos para que se instalen en un lugar no es nueva, ni tampoco la única. Muchas de estas pequeñas ciudades están adoptando prácticas similares, como aceptar refugiados libios e incluso vender casas abandonadas por el valor simbólico de un euro.
La explicación es sencilla: la región sur es una de las más pobres de Italia, sufre de un servicio sanitario precario y está infestada de mafiosos.
La tasa de empleo se encuentra entre las más bajas de la Unión Europea, con un tercio de su población en riesgo de caer en la pobreza.
El número de jóvenes que abandonan el sur de Italia está en un nivel récord y la tasa de natalidad es la más baja de los últimos 150 años, lo que está convirtiendo los centros de la región en ciudades fantasma.
Los datos figuran en el informe de la Asociación para el Desarrollo de la Industria del Sur de Italia (SVIMEZ).







































