El gobierno portugués quiere ampliar los requisitos para solicitar la ciudadanía, tres meses después de que Italia restringiera el reconocimiento por descendencia.
El sábado 14, el gobierno portugués presentó al Parlamento un paquete de diez medidas para reformar su política de inmigración. La propuesta incluye, entre otras cosas, aumentar el período mínimo de residencia legal para que los extranjeros soliciten la ciudadanía.
Actualmente, el país exige cinco años de residencia. La nueva propuesta amplía este período, aunque aún no está claro cuántos años más. El proyecto de ley se debatirá los días 17 y 18 de junio.
El texto establece que Portugal no debe "volver a ser un país de inmigración descontrolada". La medida está liderada por la Alianza Democrática, una coalición de centroderecha liderada por el primer ministro. luis montenegro.
La propuesta también contempla la revisión de la Ley de Extranjería y la Ley de Asilo, restringiendo los visados de trabajo a candidatos altamente cualificados. Asimismo, busca establecer criterios lingüísticos para la renovación de los permisos de residencia.
Otra medida es la creación de una Unidad Nacional de Extranjería y Fronteras, con responsabilidades en el control migratorio, deportaciones y solicitudes de asilo.
Los cambios propuestos no modifican la convocatoria nacionalidad original por atribución, que se aplica a los hijos y nietos de ciudadanos portugueses. Este modelo es comparable al ius sanguinis, o derecho de sangre, adoptado en países como Italia. En el caso portugués, sin embargo, se requiere prueba de vínculos con la comunidad y dominio del idioma portugués.
Italia, en marzo de este año, ya había restringido la ciudadanía por “derecho de sangre”. Para nueva ley italianaSolo los hijos y nietos de ciudadanos italianos pueden solicitar el reconocimiento. La norma entró en vigor para las solicitudes presentadas a partir del 28 de marzo.






































