El turismo en las pequeñas ciudades de Sicilia creció más de un 7% el año pasado, impulsado por experiencias auténticas en pueblos históricos, muchos de ellos fuera de las rutas turísticas habituales.
Lo más destacado va a Militello Valle de Catania, ganador de la edición 2025 del concurso “Pueblo de Pueblos”, promovida por la Rai. Con 7 habitantes y 21 iglesias, la ciudad es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2002, como parte del Valle de Noto.
El reconocimiento tuvo un impacto inmediato. Según el alcalde Giovanni Burtone, hubo una avalancha de visitantes durante los fines de semana de primavera.
Regreso de los jóvenes y fortalecimiento de la economía local
Esta tendencia fomenta el regreso de jóvenes que habían abandonado la región. Muchos están reactivando negocios familiares o invirtiendo en proyectos de turismo sostenible, atraídos por los incentivos regionales.
La red "Borghi dei Tesori", creada en 2021, reúne a unos 70 pueblos de las nueve provincias sicilianas. Su objetivo es integrar cultura, gastronomía y hospitalidad a través de itinerarios temáticos.
La región de Montalbano Elicona, ganadora del concurso en 2015, experimentó un aumento del 5% en el turismo. Buccheri, a pesar de no ganar, fue reconocido como el "mejor destino gastronómico" y aumentó su infraestructura de agroturismo en un 20%.
Turismo con identidad
El crecimiento se produce fuera de la temporada alta, con énfasis en alojamientos alternativos, como casas de huéspedes y hoteles generalizadosSe espera que las pernoctaciones fuera de hoteles aumenten un 10% en 2024.
Los visitantes buscan experiencias completas: recorridos entre piedras históricas, productos como Pistacho de Bronte y aceite de oliva Monti Iblei, así como talleres de artesanos locales.
A Sicilia se consolida como un destino de turismo cultural con enfoque en la identidad y la sostenibilidad.






































