Una turista italiano 65 años viajó a Senegal y, al regresar a su casa en Pavía, descubrió que, sin saberlo, se había casado con un hombre local mientras estaba de vacaciones.
Según el periódico Corriere, el matrimonio fue anulado “por incapacidad natural en el momento de la celebración”, ya que la mujer pudo acreditar que padece un trastorno de personalidad que se agravó durante el viaje.
La anulación se produjo tres años después de que la turista denunciara el caso a las autoridades italianas, alegando que creía que el matrimonio, celebrado en una mezquita de Senegal, seguido de una fiesta con comida local, música y baile, era una especie de celebración sin valor legal.
Durante la audiencia, la mujer explicó que sólo aceptó casarse con el hombre, con quien mantenía una relación a distancia, porque pensaba que la ceremonia no tenía valor legal.
La nueva ley será ahora revisada por los tribunales de la Unión Europea. Además, existen precedentes europeos que refuerzan la defensa de los descendientes.
- Se abre un nuevo frente legal
- Todavía se pueden presentar demandas.
- Análisis individual de su caso.
El “novio” de 42 años no está de acuerdo y aseguró al juez que la mujer estaba consciente de lo que hacía.
Sin embargo, el magistrado creyó a la italiana y anuló el matrimonio. Caso cerrado.
Foto: Depositphotos







































