El viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, volvió a defender este martes (11) su proyecto de cambiar las reglas de reconocimiento de la ciudadanía en el país y afirmó que la iniciativa busca desactivar una "bomba social" en la integración de los hijos de inmigrantes.
“Cuando digo que hay que empezar a pensar en conceder la ciudadanía a los jóvenes que no son ciudadanos italianos, después de 10 años de escolarización, es para reaccionar a un problema, porque lo que proponemos sirve para integrar, obliga a ir a la escuela”, afirmó la canciller y líder del partido conservador Forza Italia (FI) en un acto en la Cámara de Diputados en Roma.
“Tenemos que asegurarnos de que este problema no se convierta en una bomba social”, enfatizó Tajani. El proyecto de ley FI impediría a los descendientes de italianos cuyos padres, abuelos y bisabuelos nacieron fuera de Italia obtener la ciudadanía “jus sanguinis” (“derecho de sangre”), pero sin afectar los procesos ya en curso.
Por otra parte, prevé la ciudadanía para los extranjeros nacidos en Italia o que llegaron al país antes de cumplir los cinco años, pero sólo cuando cumplan los 16 años y siempre que hayan residido en suelo italiano durante un decenio ininterrumpido y hayan completado el ciclo escolar hasta esa edad.
Este sistema fue llamado por Tajani “jus italiae” (“derecho italiano”).
Actualmente, no existe un límite generacional para el “ius sanguinis”, mientras que los hijos de inmigrantes nacidos en Italia solo pueden obtener la ciudadanía después de los 18 años. Sin embargo, la primera ministra Giorgia Meloni ya ha indicado que el proyecto FI no está entre las prioridades del gobierno. (Reuters)







































