En el día de uno de los partidos más emocionantes de la historia de São Paulo, en final de la copa de brasil Contra Flamengo, recordamos a uno de los mayores íconos que jamás vistió la camiseta tricolor de São Paulo. Con orígenes italianos y un talento indiscutible, Zetti dejó su huella en la historia del club y se ganó el corazón de la afición.
Zetti, cuyo nombre de pila es Armelino Donizetti QuagliatoNació en Porto Feliz, en la región de Sorocaba, pero sus raíces familiares se remontan a la bella Italia. Incluso posee la ciudadanía italiana. Esta herencia cultural y deportiva italiana se manifestaría posteriormente en su brillante carrera como portero.

La historia de Zetti con el São Paulo comenzó en 1990, cuando llegó al club procedente del rival Palmeiras. Rápidamente se ganó su lugar como titular y se convirtió en un ícono del tricolor de São Paulo. Su agilidad, impresionantes reflejos y capacidad para atajar penales fueron sólo algunas de las características que lo hicieron destacar.
Zetti hizo historia defendiendo los colores de São Paulo durante los años 90, período en el que el club logró grandes éxitos tanto en el panorama nacional como internacional.
Fue pieza clave en la conquista de los Mundiales de Clubes de 1992 y 1993, la Libertadores de 1992 y 1993 y la Supercopa de 1993.

Pero no fue sólo en el campo donde Zetti brilló. Su liderazgo y carácter ejemplar lo convirtieron en un verdadero capitán y un ejemplo para sus compañeros. Personificó los valores de São Paulo y cautivó no sólo a los paulistas, sino a todos los amantes del fútbol.
Copa del Mundo 1994
Además de su brillante carrera en São Paulo, Zetti también dejó su huella en la selección brasileña. Ganó el Mundial de 1994 en Estados Unidos.
Su pasión por el fútbol y su dedicación al deporte le convirtieron en una leyenda viva.

Hoy, mientras São Paulo busca otro título, esta vez para Copa de Brasil, es imposible no recordar y rendir homenaje a uno de los mejores porteros que jamás haya jugado en el club.
Zetti, el portero de origen italiano que se ganó corazones e hizo historia en el Morumbi, seguirá siendo una inspiración para las generaciones futuras de atletas y fanáticos apasionados.







































