Treviso, a menudo eclipsada por su vecina Veneza, ha ganado cada vez más protagonismo. Conocida como la “pequeña Venecia”, la ciudad del interior del Véneto ofrece una auténtica experiencia italiana, con menos turistas y más tranquilidad.
En 2023, el turismo en Treviso aumentó un 24%, según datos de la región. Sus pintorescos canales, su encantadora arquitectura y sus tradiciones culinarias atraen la atención de muchos visitantes.
Vea seis razones para visitar esta joya antes de que se convierta en un destino abarrotado.
1. Cuna del tiramisú
Treviso es la ciudad natal del famoso tiramisú, el clásico dulce italiano elaborado con capas de mascarpone y café. El plato fue creado en 1972 en el restaurante Le Beccherie, tras años de experimentación entre Alba Campeol y el chef Roberto 'Loli'. Linguanotto, recientemente fallecido.
Hoy en día, el tiramisú es uno de los dulces más famosos del mundo y ocupa el quinto lugar en la lista de los 100 mejores de Taste Atlas. En octubre, la ciudad acoge la Copa Mundial de Tiramisú, que atrae a competidores de todo el mundo.

2. Plaza de los Signori
El corazón palpitante de Treviso es el Piazza dei Signori, la plaza principal de la ciudad, donde los residentes se reúnen para socializar.
Dominando la plaza se encuentra el Palacio del Trecento, un edificio del siglo XIII que alberga el ayuntamiento y tiene frescos venecianos.
Mismo dañado durante la Segunda Guerra Mundial, el palacio mantiene su grandeza y encanto histórico.

3. Duomo de Treviso
La Catedral de San Pedro Apóstol es uno de los principales hitos históricos de Treviso.
Construido originalmente en el siglo XI, fue reconstruido en el siglo XVIII inspirándose en los antiguos templos romanos.
El Duomo alberga obras maestras como “La Anunciación”, de tiziano vecellio, y “Adoración de los Magos”, de Giovanni Antonio de' Sacchis.
4. Fontana delle Tette
Uno de los monumentos más curiosos de Treviso es el Fontana delle Tette.
Construida en 1559 después de una grave sequía, la estatua de una mujer apretando sus pechos derramaba vino para celebrar la elección de nuevos alcaldes.
Hoy en día, la fuente arroja agua, pero sigue siendo un símbolo del pasado excéntrico de la ciudad.
5. Prosecco local
Treviso está situado cerca de Valdobbiadene, una región famosa por la producción de prosecco, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
A sólo 30 minutos en auto de la ciudad, bodegas ofrecen visitas y degustaciones.
No faltan bares en el centro de Treviso para disfrutar de un buen prosecco, acompañado de tradicionales cicchetti, pequeñas tapas italianas.

6. Camina por las paredes
Para quienes gustan de caminar, Treviso ofrece un paseo por sus murallas renacentistas, construidas a principios del siglo XVI.
La ruta de tres millas alrededor de la ciudad ofrece hermosas vistas de los canales y es una forma divertida de explorar la historia local.
Estas atracciones, sumadas al tranquilo encanto de Treviso, hacen de la ciudad un destino imperdible para cualquiera que quiera experimentar la auténtica Italia, sin el ajetreo de las grandes aglomeraciones.








































