Desde hace más de cinco años, los italobrasileños se reconocen como italianos jure sanguinis Se les impidió ejercer sus derechos en el municipio de Augusta, en Sicilia, extremo sur de Italia, debido a un bloqueo administrativo tras escándalos de corrupción que involucran a funcionarios públicos.
La medida congeló todos los procesos de ciudadanía, incluso aquellos no relacionados directamente con investigaciones criminales.
Derechos suspendidos
Los descendientes de italianos nacidos en Brasil no pudieron obtener pasaportes ni registrarse en AIRE. (Registro de Italianos Residentes en el Extranjero)Acceso a servicios consulares y derecho al voto en las elecciones italianas y europeas. La suspensión se aplicó indiscriminadamente, afectando incluso a quienes no tenían ninguna relación con los actos ilegales.
Según el abogado Francisco LigorioSegún el abogado que defiende a varios italo-brasileños afectados, los requisitos legales para la ciudadanía se cumplieron plenamente y no podían ser ignorados.
En una entrevista con italianismo, este lunes (15)Liguori subrayó que "la sentencia de primera instancia y la sentencia de apelación del Tribunal de Catania nunca pusieron en tela de juicio la legitimidad de los actos que fundamentan la ciudadanía italiana".
Reglas y documentación claras
Respecto de los documentos presentados en el proceso, Liguori afirmó que son posibles ajustes siempre que estén debidamente justificados.
“Acordamos que si surgían dudas sobre el árbol genealógico, éstas podrían resolverse con explicaciones específicas, siempre que se comprobaran con la documentación adecuada”, indicó.
El caso anterior sirvió de base.
Liguori también recordó un precedente de 2019. En aquel momento, el consulado italiano en Colonia negó un pasaporte a un ciudadano italo-brasileño con ciudadanía reconocida en el municipio de Floridia, la misma provincia de Augusta, otra localidad marcada por escándalos.
"Yo impugné el decreto consular con el..." Tribunal Administrativo Regional del Lacio"La decisión fue anulada por basarse únicamente en opiniones y no en fundamentos jurídicos. Se condenó al Ministerio de Asuntos Exteriores al pago de las costas y se le devolvió el pasaporte al ciudadano", informó.

Victoria jurídica y política
El levantamiento de la prohibición en Augusta pone fin a un período de incertidumbre y refuerza que la ciudadanía italiana es un derecho de origen, no una concesión estatal.
Entre los representados por el abogado se encuentran empresarios del sector alimentario en Alemania e ingenieros que trabajan en Irlanda y Pakistán, destacando el impacto global de la medida.
La decisión cobra peso en medio de los recientes cambios en las reglas de ciudadanía y la creciente burocracia en los consulados y municipios italianos.






































