Veinte años después de la entrada en vigor del euro, los precios de algunos productos se han disparado, como lo demuestra una investigación reciente de Altroconsumo, publicado por el periódico Corriere della Sera, este miércoles (22).
solo di eso El coste de una taza de café en el bar aumentó un 124%., de 46 céntimos a más de un euro. El pan fresco, otro ejemplo, no se queda atrás: ha aumentado un 82% en veinte años, pasando de una media de 2 a casi 4 euros el kilo.
Hoy, entre otras cosas, el coste de una paseo sencillo con Pizza y una bebida también ha aumentado: se gasta un 76% más que en 2001 (9,7 euros frente a 5,5).
Por no hablar de la calefacción de gas, un elemento de supervivencia en el invierno italiano, que ha subido un 173% desde la implantación del euro en 2001.

También hubo un aumento –del 126%– en las tarifas de los autobuses urbanos y del metro. Los aumentos generalizados afectan al precio de la gasolina (+75%), del gasóleo (+87%) y de los frigoríficos (+67%).
Por el contrario, el precio de los ordenadores cayó casi a la mitad (-48%). Lo mismo ocurre con los hornos microondas (-51%).
Casi todos los alimentos, excepto el pan, han mantenido los precios por debajo de la inflación, desde la leche (+14%) hasta la pasta (+21%).

Lo que surge es un panorama variable pero no dramático: a pesar de algunos picos, el precio de dos tercios de los bienes aumentó menos que la inflación.







































