La pandemia golpeó de forma sorprendente a los cafés y bares italianos: casi 7.000 se vieron obligados a descargar puertas en todo el país.
La información es de Unioncamere (Unión Italiana de Cámaras de Comercio, Industria, Artesanía y Agricultura) y Cámara de información (el consorcio informático de las Cámaras de Comercio italianas), que inmortalizó la situación basándose en datos del Registro Comercial.
En 2019, Italia tenía 169.839 bares y cafeterías. A cierre de 2021 quedaban 162.964, 6.875 establecimientos menos.
Una verdadera tragedia comercial, por tanto, que afectaba principalmente al Lacio. En la región, de hecho, fueron 1.860 bares los que tuvieron que cerrar sus puertas debido a la crisis derivada de la pandemia, una reducción del 10,9%.
Los datos ya se esperaban. De acuerdo a Federación Italiana de Establecimientos Públicos, consumo en bares y restaurantes había caído 56 mil millones de euros en los dos años. De hecho, en 2020 el consumo en el sector de la restauración cayó un 37,4%, equivalente a 32 millones de euros, respecto a 2019, mientras que en 2021 la pérdida fue del 28% del consumo, un valor equivalente a 24 millones de euros.







































