Un turista neozelandés residente en Londres, Reino Unido, fue multado con 500 euros (3 reales) por bañarse en la Fuente de Trevi, uno de los monumentos más famosos de Roma, la capital de Italia.
El episodio ocurrió en la madrugada del sábado (22) al domingo (23), cuando la Policía municipal captó a tres hombres que intentaban acceder a la fuente con más de 260 años de historia.
Los agentes lograron impedir que dos de ellos entraran al agua, pero un hombre de 30 años logró bañarse parcialmente.
Además de la multa, al neozelandés se le prohibió acercarse a la Fontana de Trevi, monumento inaugurado en 1762.
Además de atraer a millones de visitantes cada año, la fuente ha sido utilizada como escenario de innumerables películas, como “La Dolce Vita” de Federico Fellini, con la clásica escena de Anita Ekberg y Marcello Mastroianni bañándose allí. (Reuters)






































