Emma Morano, nacida en 1899, falleció mientras descansaba en su sillón.
La italiana Emma Morano, la última superviviente conocida del siglo XIX y supuestamente la mujer más anciana del mundo, falleció este sábado, a los 117 años, en su casa de Verbania, en el norte de Italia, anunció la prensa local.
Nació el 29 de noviembre de 1899 en la ciudad de Civiasco. Emma ocupa el primer lugar en la lista de las personas más ancianas del planeta, elaborada por el “Grupo de Investigación en Gerontología” estadounidense.
La anciana ha pasado por dos guerras mundiales, 11 Papas, tres reyes y 12 presidentes.
— Tuvo una vida extraordinaria y siempre recordaremos su fuerza para seguir adelante — declaró el alcalde de Verbania, citado por la prensa.
El doctor Carlo Bava dijo a la agencia Associated Press, por teléfono, que el cuidador de la anciana lo llamó para decirle que, el sábado por la tarde, la mujer había fallecido, mientras descansaba en un sillón en su casa en Verbania, una ciudad a orillas del lago Maggiore.
Bava dijo que visitó a Emma por última vez el viernes 14.
— Ella me dio las gracias y me tomó la mano, como siempre — dijo.
DIETA INUSUAL
Emma Morano tenía una genética privilegiada: su madre murió a los 91 años y algunas de sus hermanas se hicieron centenarias. Pero también atribuyó su longevidad a una dieta peculiar:
— Como dos huevos al día y listo. Y algunas galletas, pero no como mucho porque no tengo dientes – le dijo Emma al “Guardian” el pasado mes de noviembre.
A pesar de estar lúcida, la anciana pasó la mayor parte del último año en cama, debido a problemas de salud. Era sorda, hablaba con dificultad y no podía ver lo suficientemente bien como para mirar televisión, por lo que la mayor parte del tiempo simplemente dormía o comía.
ATACADA POR SU ESPOSO, PERDIÓ A SU ÚNICO HIJO
Emma era una persona solitaria y lo apreciaba. Dejó a su violento marido en 1938, poco después de la muerte de su único hijo, aún un bebé. Desde entonces vivió sola, trabajando en una fábrica de sacos de yute para mantenerse. Sin embargo, hace dos años, ¡cuando ya tenía 115 años! —, Emma empezó a tener la compañía de una cuidadora.
POR EL MUNDO / CON AGENCIAS INTERNACIONALES







































