Mira cómo preparar la pasta perfecta
La pasta, los tallarines o la pasta, como prefieras llamarla, es un plato que agrada tanto a niños como a mayores. Delicioso, práctico y barato, uno de los símbolos de la gastronomía italiana, es la pasión de los brasileños. Pero muchas personas –incluidas las de ascendencia italiana– todavía cometen errores al prepararla, por eso decidimos darte algunos consejos que te ayudarán a hacer la pasta perfecta.
1. Qué tipo usar
La pasta preferida por los italianos es la pasta de grano duro porque se mantiene mejor unida y está al dente. Otro detalle a tener en cuenta en el envase es si la pasta es “trafilata al bronzo”, es decir, ha sido cortada en hilos de bronce, como se hacía antiguamente, lo que deja la pasta más áspera y facilita la absorción de la salsa.
La razón por la que existen tantas formas de pasta no es sólo una cuestión estética. Si quieres preparar una buena pasta tienes que elegir el formato más adecuado para la salsa.
Las pastas largas, como los espaguetis, los tagliatelle o los pappardelle, combinan mejor con salsas líquidas y cremosas. Las pastas rugosas, como los rigatoni, absorben mejor la salsa, mientras que las formas de pasta corta, como los penne, combinan bien con el ragu y salsas menos homogéneas. La pasta en espiral, como fusilli o cavatelli, combina perfectamente con la clásica salsa pomodoro.
2. Cuece la pasta en una olla grande.
Uno de los errores más habituales que cometemos a la hora de cocinar pasta es hacerlo en una sartén demasiado pequeña. Para que la pasta quede perfecta es necesario cocinarla rápidamente en un espacio donde se pueda mover, lo cual es imposible en una sartén pequeña.
La regla de los maestros de la escuela Alma, una de las más reconocidas de Italia, es que la proporción debe ser de 100 g de pasta por cada litro de agua. Esto ayuda a que la masa se hidrate y evita que el agua hierva.
Con poca agua tendrás más almidón de la pasta en el agua, lo que también ayudará a que se mantenga pegajosa.
3. Nunca rompas la carpeta larga
Usar una olla muy pequeña significa que tendrás que romper los espaguetis o cualquier otra pasta larga para que quepa, lo cual es un horror en la cocina italiana. Dicen que incluso puede llevarte a perder la ciudadanía italiana.
4. Agrega sal al agua.
Es imprescindible añadir mucha sal al agua nada más empezar a hervir.
La sal es importante ya que tiene un efecto abrasivo en la superficie de los fideos, lo que evita que se vuelvan pegajosos y pegajosos. Y la sal también agrega sabor a la pasta que quedará insípida si se cocina solo en agua.
La recomendación de la escuela Alma es utilizar sal gruesa a razón de 12 a 15 gramos de sal (equivalente a una cucharada) por litro de agua, que se agregará sólo cuando el agua comience a hervir.
5. Hervir el agua antes de añadir la pasta.
Es fundamental que el agua esté hirviendo cuando agregues la pasta, de lo contrario permanecerá más tiempo en el agua que no esté hirviendo y se volverá pegajosa y pegajosa. Al introducir la pasta en el agua, su temperatura disminuirá, por lo que es fundamental que el agua esté realmente hirviendo y no solo caliente.
6. No añadir aceite de oliva ni aceite al agua.
Este es un punto controvertido, ya que el conocimiento popular es que agregar aceite al agua evita que la masa se vuelva pegajosa y pegajosa. Sin embargo, cuando agregas aceite al agua, la pasta se volverá resbaladiza y luego no absorberá muy bien la salsa.
Así que basta con poner la pasta en agua hirviendo y removerla de vez en cuando para que quede suelta, bien cocida y absorba el sabor de la salsa después.
7. Revuelve siempre la pasta durante la cocción.
En cuanto añadas la pasta al agua hirviendo, revuelve un poco con una cuchara de madera. Repite este proceso de vez en cuando para aflojar los fideos.
Es importante revolver frecuentemente para que la pasta se esté siempre moviendo en la sartén. ¡De esta manera no se pegará!
8. cocinar al dente
El tiempo indicado en el paquete suele ser el ideal para que la pasta esté al dente, cocida por fuera y ligeramente cruda por dentro. No se recomienda pasar de este tiempo para evitar perder textura. Un consejo es cocinar de 30 segundos a un minuto menos y terminar de cocinar directamente en la salsa agregando un poco de agua de cocción. Lo mejor que puedes hacer es siempre experimentar.
Los estudios científicos demuestran que una pasta al dente facilita la digestión, contribuye a reducir el índice glucémico de una comida y aumenta la sensación de saciedad.
9. Lavar la pasta
Escurrir y lavar la pasta con agua corriente es incorrecto porque elimina el almidón. Si la vas a servir fría o le añades la salsa más tarde, entonces añade un chorrito de aceite de oliva para evitar que la pasta se pegue.
10. Salsa
Recuerda siempre que estás cocinando pasta con algo de salsa, es decir, la protagonista del plato debe ser la pasta. La salsa es exactamente una guarnición. Por eso, no te excedas en la cantidad de coberturas y valora la textura de la pasta, que debe quedar al dente.
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