El Museo Nazionale dell'Emigrazione Italiana (MEI) de Génova ha publicado un vídeo que muestra cómo la emigración italiana ayudó a fundar los clubes más tradicionales de Argentina y cómo sigue viva en la selección nacional que quedó subcampeona del Mundial de 2026, tras ser derrotada por España por 1-0 en la prórroga de la final disputada en Nueva York.
Alrededor de tres millones de italianos cruzaron el océano hacia Argentina a partir de la segunda mitad del siglo XIX. El país aún alberga la mayor comunidad de ciudadanos italianos fuera de Italia, con aproximadamente 990.000 inscritos en AIRE, según el informe Italiani nel Mondo de la Fundación Migrantes.
Clubes fundados por inmigrantes
El video nos recuerda que varios de los mejores equipos de Argentina fueron fundados por italianos o hijos de inmigrantes. River Plate surgió en 1901 con la participación de Enrique Zanni, Enrique Salvarezza, Bernardo Messina y Livio Ratto.
Boca Juniors fue fundado en 1905 por Esteban Baglietto, Santiago Sana, Alfredo Scarpati y los hermanos Juan Antonio y Teodoro Farenga. San Lorenzo, por otro lado, fue fundado en 1908 por el padre Lorenzo Massa, junto con Antonio Scaramusso y los hermanos Monti.
De Scaloni a Messi
En la actual selección nacional, las raíces italianas comienzan con el entrenador Lionel Scaloni, cuyo bisabuelo abandonó Magliano di Tenna, en la región de Las Marcas, a principios del siglo XX. Su historia familiar le permitió conservar la ciudadanía italiana.
El máximo símbolo es Lionel Messi. El capitán desciende de dos familias que emigraron de la región de Las Marcas: su tatarabuelo paterno, Angelo Messi, partió de Montefiore di Recanati en 1883, y su familia materna era originaria de San Severino Marche. El jugador posee la ciudadanía italiana y está empadronado en el municipio de Recanati.
La lista también incluye a Nicolás Tagliafico, cuyos abuelos paternos eran de Génova y su familia materna de Lamezia Terme, y a Giuliano Simeone, nacido en Roma y descendiente de una familia de Rivello, en Basilicata. Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso y Germán Pezzella también tienen orígenes italianos.
Un siglo de conexión
La conexión se remonta a mucho tiempo atrás. En el primer Mundial, en 1930, el máximo goleador fue Guillermo Stábile, hijo de emigrantes de San Pietro al Tanagro, en la provincia de Salerno. Más tarde llegaron Mario Kempes, campeón en 1978, Daniel Passarella, ganador en 1978 y 1986, y Oscar Ruggeri, campeón en México en 1986.
También ocurrió lo contrario: los argentinos Luis Monti, Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Attilio Demaría fueron campeones del mundo con Italia en 1934, y Mauro Camoranesi levantó el trofeo con la selección italiana en 2006.
El vídeo, ideado por Paolo Masini y Andrea Pedemonte, se exhibe en el museo y en los canales oficiales del MEI. Las historias forman parte del proyecto Il civico delle radici, que instala placas con códigos QR en las casas de los emigrantes en Italia. (Con información del Museo Nacional de la Emigración Italiana)





































