El delantero uruguayo Luis Suárez, ahora en el Atlético de Madrid, difundió imágenes de una cámara oculta que grabó el Examen de lengua italiana que realizó el 17 de septiembre del año pasado., en la Universidad para Extranjeros de Perugia, para obtener la ciudadanía italiana.
Desde entonces, el caso ha sido investigado por presunto fraude y posibles irregularidades.
La grabación dura casi 20 minutos y demuestra que el uruguayo tenía poco conocimiento del idioma, lo que genera sospechas debido a la certificación de nivel intermedio.
En aquel momento acababa de salir del Barcelona y estaba negociando con Juventus, quien prefirió que no entre en el cupo específico de deportistas extranjeros.
La Ley 74/2025 está siendo impugnada ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Para miles de descendientes, el siguiente paso depende de comprender cómo la nueva normativa ha afectado a cada caso.
Su caso aún podría tener un desenlace legal.
ANALICE MI CASOSuárez tuvo dificultades, por ejemplo, para conjugar verbos y formular oraciones.
“El niño porta cocumella”
El jugador llamó sandía. “cocumella” (en italiano dicen “cocomero”) y generó muchas risas entre los examinadores, quienes posteriormente corrigieron a Suárez.
Responsable de administrar la prueba, el profesor Lorenzo Rocca ya tiene un acuerdo con la justicia italiana para admitir fraude.
El juez responsable también dijo que Suárez confirmó haber tenido acceso previo al contenido.
Caso Suárez, el primer minuto de esta "farsa".
- Agencia ANSA (@Agenzia_Ansa) 30 de Abril, 2021
Telecamera nascosta dagli investigativei nella stanza dell'Università per Stranieri di Perugia #ENCARGARSE DE https://t.co/3MP6zGnUq5 pic.twitter.com/WI3fYLYipB
Según el juez, el jugador afirmó haber recibido un expediente con el texto del examen de manos de la profesora Stefania Spina. La educadora fue suspendida por ocho meses y se le revocó su recurso contra la pena.
El caso también destituyó a la rectora de la institución de Perugia, Giuliana Grego Bolli, que dimitió el pasado diciembre.
La solicitud de ciudadanía italiana se produjo mientras el jugador estaba negociando con la Juventus.
La intención del club turinés era que Suárez no ocupara plaza de extranjero en el equipo, que ya contaba con la llegada del brasileño Arthur y el estadounidense McKennie, dos extracomunitarios.
El uruguayo está casado con una ciudadana italiana y podría obtener la nacionalidad del país si acredita al menos un conocimiento intermedio del idioma.
El hecho de que se hiciera la prueba rápidamente generó sospechas. Desde entonces, la fiscalía ha abierto una investigación para encontrar irregularidades y aún puede acusar penalmente a Suárez,
lo que supondría una multa, pero sin castigo deportivo. Poco después de que la confusión saliera a la luz, dispuso su traslado al Atlético de Madrid.







































