Italia aún no ha decidido adelantar el fin de los controles fronterizos para los pasajeros procedentes de España. El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, declaró el lunes (17) que Roma seguirá evaluando la situación de seguridad antes de restablecer por completo la libre circulación entre ambos países.
«La seguridad fronteriza y la lucha contra el terrorismo son dos prioridades del gobierno», declaró Tajani, según la agencia ANSA. El ministro añadió que la decisión dependerá de la evolución de la crisis migratoria en Ceuta, ciudad autónoma española situada en el norte de África.
A pesar de la declaración de Tajani, la medida italiana no carece formalmente de fecha límite. La Comisión Europea señala que los controles temporales de Italia sobre las conexiones aéreas y marítimas con España están autorizados entre el 1 de agosto y el 1 de septiembre de 2026. Cualquier prórroga posterior a esa fecha requeriría una nueva extensión conforme a la normativa de la Comisión Europea. Código de fronteras Schengen.
Italia no abandonó el espacio Schengen.
Otro punto que merece aclaración es la expresión "suspensión de Schengen". Italia y España siguen formando parte del espacio Schengen.
El Tribunal Supremo reafirmó: la ciudadanía se nace con la persona.
- Se abre un nuevo frente legal
- Todavía se pueden presentar demandas.
- Evaluación individual antes de tomar cualquier decisión.
Lo que hizo Roma fue restablecer temporalmente los controles en sus fronteras internas con España, un mecanismo previsto por la legislación europea cuando un país considera que existe una grave amenaza para el orden público o la seguridad interna. La Comisión Europea afirma que esta medida debe ser excepcional, proporcionada y limitarse al período estrictamente necesario.
En el caso italiano, la justificación comunicada a Bruselas menciona los sucesos de Ceuta, la entrada irregular a gran escala de ciudadanos procedentes de terceros países y el riesgo de que estas personas se trasladen posteriormente a otros estados del espacio Schengen. Los controles abarcan las llegadas aéreas y marítimas procedentes de España.
En la práctica, el Policía de Fronteras italiana Se han estado realizando controles de muestra, principalmente a pasajeros extracomunitarios procedentes de España. Los primeros controles se registraron en aeropuertos como Fiumicino, Malpensa y Linate.
España respondió imponiendo controles a los pasajeros procedentes de Italia.
España adoptó una medida recíproca el 8 de agosto. La Orden INT/846/2026, publicada en el Boletín Oficial del Estado, restableció temporalmente los controles sobre las conexiones aéreas y marítimas procedentes de Italia.
La notificación española registrada por la Comisión Europea establece un período de validez del 8 de agosto al 7 de septiembre. Madrid también cita riesgos para el orden público, la seguridad interior y la gestión de los flujos migratorios.
Hasta el lunes (17), las autoridades españolas habían revisado la documentación de 5.080 pasajeros procedentes de Italia, en operaciones que involucraron 462 vuelos y 725 agentes. Los controles se realizan de forma aleatoria para intentar evitar interferencias significativas en el tráfico aeroportuario.
La disputa surgió tras la llegada masiva de migrantes a la región de Ceuta, en la frontera con Marruecos. Roma argumenta que existe el riesgo de movimientos migratorios secundarios hacia otros países europeos. Madrid considera desproporcionada la reacción italiana y respondió aplicando controles similares a los viajeros procedentes de Italia.







































